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RAIZ DE VALERIANA

COMBATE EL STRES E INSOMIO

USO RECOMENDADO: La raíz de Valeriana se utiliza tradicionalmente como sedante ligero para calmar el desasosiego, la ansiedad, para superar el insomnio leve y como tranquilizante suave para las personas que experimentan angustia emocional (estrés). La raíz de Valeriana ocasionalmente ha formado parte de programas para controlar adicciones a antidepresivos.

COMPOSICIÓN: Raíz de Valeriana (Valeriana officinalis L.).
CONTENIDO: 90 cápsuías / 300 mg. cada una.
DOSIS: Tomar 1 cápsuia, de una a tres veces ai día, antes de los alimentos.
ADVERTENCIAS: No administrar a mujeres en estado de gestación o lactancia.

La raíz de valeriana (del latín valere: estar bien) fue utilizada por los griegos de la antigüedad y hasta eí siglo XVI en eí tratamiento de problemas digestivos como la flatulencia y náusea. También como diurético y para propiciar el descenso de las menstruaciones. En el siglo XVIII fue utilizada por los herbalistas para diversos trastornos nerviosos. Durante el siglo XIX fue especialmente popular en el tratamiento de los “vaporones” femeninos y en las crisis de pánico.
Esta planta ha sido estudiada exhaustivamente y, aunque los científicos han aislado un número de compuestos a partir de la raíz de Valeriana, su principal principio activo identificado en el aceite esencial (hasta 2% de la raíz) es la valeranona (10 a 21 % del aceite). La raíz desecada contiene 0,3 a 0,9 % de ácido valerénico y compuestos similares. Una categoría de sustancias llamadas en conjunto valepotriatos ha sido identificada y estudiada por su actividad. Entre estas sustancias destaca el valtrato y el isovaltrato que aparentan ser los más relevantes y que constituyen hasta el 1% de la planta.
Uno de los principales componentes es un éster: el isovalerianato de bornilo, el cual por la retracción que tiene lugar durante el proceso de desecación se hidroliza, descomponiéndose en borneol y ácido isovaleriánico, lo que se manifiesta por la aparición del típico y repugnante olor.
También pueden encontrarse ácidos fórmico, sórbico y acético, resinas, almidones, un glucósido y 2 alcaloides (valerianina y catrina).
La raíz de Valeriana se utilizan principalmente como sedante ligero para calmar el desasosiego y la ansiedad y para superar el insomnio leve.
Se ha demostrado que la valeriana puede disminuir significativamente la duración de la fase de conciliación del sueño, sin alterar las fases normales del mismo.
Ha sido utilizada como tranquilizante suave para las personas que experimentan angustia emocional (estrés), similar a como los fármacos ansiolíticos son prescritos y también en el tratamiento de la hipocondría, cefaleas tensiónales o
migrañosas, irritabilidad, crisis de histeria, vértigo, delirium tremens, neuralgias, palpitaciones, depresión, y ataques de pánico.
Ocasionalmente ha formado parte de los programas utilizados para controlar adicciones a antidepresivos o benzodiacepinas, y en algunos casos como relajante muscular en el tratamiento del dolor crónico.
En Europa se utiliza como un antiespasmódico, para los cólicos abdominales leves debidos a diarreas, trastornos nerviosos, calambres uterinos de la dismenorrea y Síndrome premenstrual.
A nivel respiratorio, ha sido utilizado en casos de croup, broncoespasmos y tos nerviosa.
Su mecanismo de acción es el siguiente, las neuronas de la Sustancia Activadora Reticular Ascendente (SARA) del tronco cerebral, forman parte del Sistema Nervioso Simpático y son las encargadas de mantener el estado de vigilia. Algunos estudios sugieren que el mecanismo de acción de la Valeriana officinalis se basa en la inhibición de estas neuronas, a través de un aumento en la liberación y transporte de un aminoácido inhibitorio: el Acido Gama-Amino- Butírico (GABA). Es posible que también produzca modificaciones en los receptores cerebrales de este neurotransmisor.
Numerosos estudios han publicado observaciones clínicas de este efecto sobre humanos de todas las edades, que han sido fundamentados sobre estudios en animales.
En uno de los mejores estudios realizados hasta la fecha, los investigadores, utilizando una preparación con cerebro de rata, lograron demostrar cambios electroencefalográficos definidos: acción sedativa significativa, registrada como una reducción en las ondas cerebrales del despertar y un aumento en las ondas cerebrales correspondientes a la relajación y sueño.
En la mayoría de estudios clínicos, la valeriana demostró nivelar las alteraciones nerviosas, incluyendo síntomas físicos y psicológicos, actuando como sedativo y tranquilizante.
Una de las principales áreas de acción de la Valeriana es el tratamiento del insomnio. A pesar de que no todas las personas responden al tratamiento, la mayoría mejora tanto objetiva como subjetivamente al ingerir la hierba antes de dormir.
Resultados experimentales indican que la raíz de valeriana es, por lo menos, tan efectiva como dosis bajas de barbitúricos y benzodiacepinas, sin los efectos secundarios de estos psicofármacos.
En Europa, durante los últimos 20 años, se ha utilizado la raíz de valeriana para el tratamiento de trastornos de conducta infantiles, incluyendo la hiperactividad y alteraciones del aprendizaje. Experimentalmente, la raíz de valeriana ha demostrado aumentar la habilidad de coordinación en ratones. En gatos, disminuye el desasosiego, ansiedad y agresividad sin disminuir los tiempos de reacción. En humanos con pobres habilidades de concentración, ha mejorado el rendimiento de varias variables psicológicas. Por otra parte, en pacientes con excelentes habilidades de concentración, produce una leve disminución de algunas variables.
En un estudio, se administró valeriana a 120 niños con una variedad de alteraciones del comportamiento, incluyendo intranquilidad, alteraciones del sueño, cefalea, migraña, dificultades del aprendizaje, enuresis, ansiedad y hábitos patológicos, tales como morder la uñas y succión digital. Todos los niños toleraron el producto satisfactoriamente, sin que se presentaran reacciones alérgicas ni otros efectos secundarios adversos. En 74,4% de los casos se obtuvieron buenos resultados en las variables experimentales y se consideró que la raíz de valeriana fue una excelente adición al tratamiento de los niños con problemas conductuales.
Observaciones clínicas en las últimas décadas han demostrado que los
preparados de raíz de valeriana parecen estabilizar el sistema nervioso autónomo en pacientes con transtornos psicosomáticos y en aquellos con alteraciones del sistema nervioso autónomo. Estas disfunciones son la base de muchos casos de insuficiencia funcional, que incluye: ansiedad, insomnio, histeria, úlceras, nerviosismo, síndrome pre-menstrual, depresión menopáusica, etc. La raíz de valeriana produce un aumento en el rendimiento junto a una sedación moderada, por lo tanto, logra una mejoría en la coordinación motora, habilidades de concentración y razonamiento, sin producir síntomas depresivos o sedación excesiva.
Estos efectos pueden resumirse con una frase: “reducción del estrés”
En un estudio alemán sobre 70 pacientes hospitalizados con diagnóstico de alteración del sistema nervioso autónomo debido a diversas etiologías, la valeriana suprimió y reguló todos los síntomas, produciendo un efecto sedativo y de relajación leve. Fue especialmente efectivo en el alivio de los síntomas de tensión y desasosiego.
La raiz de valeriana contiene un aceite esencial de apreciada acción sedante. Este aceite esencial es el que proporciona su característico e inconfundible olor que, pese a que pueda resultar desagradable, es una garantía de su pureza, asimismo es el mejor tranquilizante natural, pues no debilita ni agota como
muchos tranquilizantes químicos. Es un eficaz tratamiento de los problemas del sueño, la ansiedad y la angustia, sin crear hábito. En caso de epilepsia, si se asocia al tratamiento clásico, contribuye a la prevención de las crisis.
Es muy útil en las curas de desintoxicación del tabaco, pues evita el nerviosismo y las angustias causadas por el deshabituamiento, a la vez que da un desagradable sabor al tabaco.